25 de mayo de 2011

La piratería en el sector editorial

Es un fenómeno que llega a pasos agigantados.

Acabo de almorzar con un gran editor español y amigo. Hacíamos cuatro números: en España se han vendido unos 300.000 dispositivos de lectura de libros electrónicos, pero sólo 100.000 libros electrónicos. ¿De qué se nutren esos 300.000 dispositivos? De copias piratas de libros. Y lo peor es que sigue el mismo patrón que la música y el cine: no existe pudor social al realizarlo. El consumidor lo ve como algo normal. No tiene conciencia de estar realizando un acto ilícito.

¡Que Dios nos coja confesados! Si el negocio editorial ya era un mal negocio, ¿hasta dónde llegará?

  1. David Soler dice:

    mmm… esa es la explicación fácil, Paco. Lógica viniendo de un “gran editor”. ¿Te has puesto a mirar lo que vale un libro digital? Pues nos guste o no, un archivo vale lo que vale… es un tema psicológico. La gente paga por un libro físico 20 euros pero no va pagar 15 por un archivo. Igualito que en la música. ¿No sería mejor armar el negocio sabiendo lo que la gente paga?

    Eso lo primero y lo segundo es que no hay fondo. Yo, en mi iPad, tengo instaladas las apps de Amazon, iBooks y Kobe (solo me falta la de B&N) y me vuelvo loco para encontrar títulos buenos en castellano. ¿Sabes donde los encuentro? algunos en Wattpad, que es una red donde la gente comparte archivos digitales de libros (piratas, vamos). Eso sí, mal maquetados. Así que si tuviera acceso a encontrarlo todo y bien de precio ya estaría comprando ebooks.

    Y otro problema es la cantidad. Un principiante en eCommerce sabe perfectamente que el éxito de una tienda online depende, además de otras cosas, en tener muchas referencias. Por aquello del long tail, supongo. Y eso tampoco abunda en las tiendas online en castellano. Luego podríamos hablar de dificultad para encontralos, webs poco usables, dificultad para bajarselos, demasiada rigidez en los formatos, etc…

    ¿No estaría bien que los editores, especialmente los grandes, pensarán por una vez en los usuarios? al final son éstos, sus propios clientes, los que les han hecho grandes. Digo yo que algo sabrán y alguna razón tendrán.

  2. alex dice:

    Mucho me temo que hay que refundar el negocio hacia formas de distribución diferentes. Y eso implicaría una concienciación de la misma sociedad, hacia el verdadero valor de la cultura. La única opción que queda es la creación dentro de los planes educativos de una nueva ética ciudadana sobre el verdadero valor de la cultura. Quizás los libros ya no puedan valer los precios a los que estamos habituados, y aprovechar una difusión en plataformas online que cobren otros derechos como los publicitarios por cada descarga, y en caso en el que los primeros los distribuyan a otros garantizar que dentro del archivo y al final de cada capítulo habrán varias hojas de publicidad. O aprovechar el lanzamiento en exclusiva en un portal a precios mas reducidos generando el suficiente tráfico dentro de la página que garantice posibles ingresos extras por alto nivel de tráfico. Algo parecido a los periódicos on line actuales. Otra fórmula la veo más complicada, ahora bien hay países como Francia donde son radicalmente protectores de la cultura y donde los ciudadanos están mas concienzados y realmente se persigue comportamientos incívicos en este aspecto. Es una decisión complicada.

  3. David Soler dice:

    A propósito de esto mirad este enlace:
    http://www.readwriteweb.es/tecnologias/cuando-trata-ebooks-mujeres-animan-descargar/

  4. Parq dice:

    Este es un fenómeno que excede las fronteras españolas y, creo, tiene un alcance mundial.

    Pero el problema, en mi humilde opinión, es más profundo, de difícil solución, pero de una simple causa: la pérdida de valores.

    No me refiero a valores bursátiles, del precio relativo de la moneda o el costo de los commodities, sino a esos valores que nos han enseñado nuestros padres y abuelos, y que estamos fallando en enseñar a la llamada nueva generación. El valor de la honradez, la humildad, por el trabajo, y otros valores morales.

    La pérdida de valores, en general, provoca que se desvaloren los productos y servicios, pero también el trabajo de los demás. A tal punto que si se puede conseguir algo gratis no importa si el método para conseguirlo es válido, legal o no.

  5. Parq dice:

    EL CAMBIO DE MODELO

    Recientemente me comentaba una persona que descargaba las últimas películas de tal o cual sitio. Le respondí que conocía esos sitios, pero que no las descargo porque si todos las descargan en pocos años no habrá dinero para pagarle a los que hacen esas películas.

    “Pero prefiero verlas en casa”, fue la respuesta.

    Es decir que hay personas que están dispuestas a esperar días para la descarga de alguna película, u horas para un libro o música, por el sólo hecho de “verlas en casa”.

    Esto me hace reflexionar sobre un cambio de modelo.

    Creo que hay un amplio sector (toda una nueva generación, me parece) que está acostumbrada a conseguir cosas por internet y no está dispuesta a moverse de su casa para ir al cine, a una llibrería, una biblioteca o una tienda de música. Podría ser la generación ‘at home’.

    Este mercado (potencial) está dispuesto a pagar una suma de dinero muy baja (casi gratis) para obtener lo que desea con dos requisitos: por internet y ‘at home’.

    Algunos posibles servicios que actualmente no están satisfechos:
    – Cine
    – Fútbol (o deportes) codificados

    Servicios ofrecidos actualmente:
    – Música
    – Libros
    – eBook

    De todos éstos servicios las tiendas de música online, con un costo de 1 o 2€ por canción ya son un éxito. Se podrá extender a los otros servicios?

    Un ebook a 10€, puede sonar a algo caro, pero el mismo ebook a 2€, para descargarlo ya desde internet y tenerlo en casa, parece una propuesta atractiva para este mercado.

  6. pacolopez dice:

    Amigo Parq, me parece muy interesante lo que dices. Te recomiendo que visites la web de http://www.wuaki.tv y ya me dirás qué te parece.
    Además me interesa saberlo porque he invertido en esa start-up confiando en que sea un éxito.
    Pretenden llevar las películas a casa. Incluso los lanzamientos de Hollywood desde el mismo día en que lleguen a los cines. Y pretenden hacerlo aprovechando la nueva generación de televisores conectables a Internet.

  7. David Soler dice:

    Hola Parq

    Dices “La pérdida de valores, en general, provoca que se desvaloren los productos y servicios, pero también el trabajo de los demás. A tal punto que si se puede conseguir algo gratis no importa si el método para conseguirlo es válido, legal o no.”
    No digo que no tengas razón en general… seguro que sí. Pero para el tema que nos ocupa no es una pérdida de valores, es un cambio de hábitos. Estos chicos no tienen conciencia de hacer algo malo. Mi hija, a la que he inculcado esos valores, lo hace por más que yo le explique una y otra vez que eso no está bien. No lo entiende.

    Y la culpa la tenemos todos. La cultura del gratis total la hemos creado entre todos… yo el primero. Desde el momento en que alguien “regala” su conocimiento, por ejemplo. Hace 15 años pasó lo mismo con los telefonos móviles en España y al cabo de unos años la gente empezó a pagar por los aparatos, pero la diferencia de ahora es que es fácil poner de acuerdo a 4 ó 6 fabricantes y 2 operadores (como era en aquel momento) pero es imposible con lo que ocurre en Internet con unas barreras de entrada hiperbajas. En cuanto alguien cambia del modelo gratis al de pago sale inmediatamente la misma solución inicial. Siempre hay inversores dispuestos a apostar al negocio de la publicidad en las webs vía mucho tráfico. Y, sinceramente, no sé como cambiarlo.

    Totalmente de acuerdo con tu último párrafo sobre los 2 euros… y por 3 creo que también pagarían.

  8. Roberto Quiñones dice:

    Creo que es un problema combinado de valores y precios. Los libros digitales deberían costar mucho menos que un impreso. Yo voy en búsqueda de libros técnicos y en la mayoría de casos esta diferencia no pasa del 10%, lo cual de alguna manera me anima a comprar un impreso y postergar la compra de un lector digital. La editorial debe enfocar el negocio pensando que si antes vendía 100,000 impresos ( la mayor parte en su país ) , pués ahora con un menor precio y a nivel mundial podrá vender 500,000 en versión digital, menor margen pero mayor volumen.
    ¿ Que crecimiento esperamos en el mercado de dispositivos de lectura en todo el mundo en los próximos 5 años…. ?… ¿ y si los precios de los e-books fueran mas asequibles… ?
    Desde luego la piratería la debemos rechazar, es delito.

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