28 de mayo de 2012

Tenemos el deber de explicar las cosas y calmar los ánimos

Todos sabemos que la situación de la economía española es muy mala. Y el que más el que menos está indignado porque hayamos llegado hasta aquí, y desearía que se depuraran responsabilidades para que no volviera a ocurrir. Pero en estos momentos críticos hay que aparcar la rabia y recuperar la sensatez para que no se pierdan los nervios.

Y a aquellos que nos podemos hacer una idea más o menos clara de lo que está ocurriendo tenemos el deber de explicarlo. Sin minimizar la gravedad, pero ayudando a poner las cosas en su sitio, y a que los ciudadanos menos formados o informados se hagan una idea más clara de los hechos, y sobre todo que no se dejen llevar por el pánico.

Si nos dejamos llevar por la rabia, la desesperación y el pánico, seremos el vehículo del desastre. Si mantenemos la calma y seguimos trabajando y haciendo piña con nuestros gobernantes (nos guste más o menos lo que están haciendo), saldremos de ésta.

Yo es lo que trato de hacer a todos aquellos que me preguntan: ¿saldremos de ésta? ¿tendremos corralito? ¿por qué se le da dinero a Bankia? ¿quebrarán los bancos? ¿nos intervendrán? ¿saldremos del euro y volveremos a la peseta? Creo que detrás de todas esas preguntas hay respuestas sensatas y hay respuestas enrabiadas, y yo prefiero las sensatas. En todo caso me guardo la rabia para cuando nuestra salvación esté totalmente asegurada, y haya vuelto la calma. Olvidar no, pero dejarlo para luego…

  1. Alex dice:

    Evidentemente no queda otra. Pero en este país nuestro, a diferencia de los Nórdicos, cuando las cosas van bién de nuevo nadie quiere figurar en el dedo acusatorio y se extiende una sensación de perdón y caridad absoluto ayudados por el nuevo buen clima imperante. Siempre he pensado que es una de las grandes causas de atraso histórico Español en las grandes revoluciones socio-tecnológicas en el pasado, desde la primera revolución industrial hasta la apuesta clara por el mundo emprendedor.

    Yo creo que es en parte por nuestra herencia Católica frente al Protestantismo o Luteranismo donde además de no estar mal visto el enriquecimiento por predestinación existe una menor piedad, o perdón contra el que efectua malas praxis no el que fracasa en su negocio y eso facilita la transformación de las sociedades por ensayo y error. En Estados Unidos por ejemplo un fracaso en un primer negocio, es un valor añadido vital que sumar a la experiencia de ese hombre y siempre suma. En un país como España todos conocemos las cosecuencias negativas en juicios de valor que conlleva. Muchas veces hasta de pretencioso se le acaba tratando, como si de un pecado capital más se tratara.

  2. Oscar.G dice:

    Pedirle calma a quien ha perdido su casa? A quien ha perdido sus ahorros? A quien ha perdido su negocio? A quien ha perdido su empleo? Yo lo que no entiendo, es como no arde un ayuntamiento cada día. Yo he pasado de la indiganación al cabreo absoluto. Mi empresa, con más de 40 años de historia, está en apuros y con ella, el futuro de sus 70 trabajadores. Si yo caígo, me llevo a alguien por delante. Es insensatez, lo se.

    PD.: felicidades por tu blog y gracias por compartir tus inquitudes.

    Oscar.G

  3. pacolopez dice:

    Este país sólo saldrá adelante si la gente normal, empresarios como tú y yo, seguimos al pie del cañón y no tiramos la toalla. Aunque coincido contigo en todo. Y me conjuro con que cuando hayamos asegurado que el barco no se hunde vayamos en busca de los culpables de verdad y les hagamos pagar por lo que han hecho.
    Digo culpables de verdad porque también hemos de admitir que todos hemos tenido un poco de culpa en la situación a la que hemos llegado. Aunque la culpabilidad es proporcional al poder y la influencia. Y creo que podemos admitir errores e incluso incompetencias, pero nunca corrupción, abuso de poder y engaño.
    ¡Ánimos!

  4. José dice:

    Hola Paco,

    No estoy de acuerdo “…que todos hemos tenido un poco de culpa en la situación a la que hemos llegado…”
    Por mi parte, ni tengo hipoteca, ni he especulado y consumo de forma prudente y sin excesos, pues bien, en lo que llevamos de crisis he estado dos veces desempleado y no me considero cómplice de esta gran estafa.

    Un Saludo,

  5. pacolopez dice:

    Cuando decía eso era una expresión general. Pero tienes razón que hemos sido muchos que no hemos actuado de ese modo y no tenemos culpa alguna. Quizás la tenemos como sociedad, como colectivo…

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