18 de agosto de 2012

Guerra contra la economía sumergida: la Gran Guerra

Un magnífico artículo de mi amigo Oriol Amat, insigne economista, escritor de éxito y catedrático de la UPF en Barcelona, publicado hoy en La Vanguardia con el título “Economía sumergida” me ha despertado varias e importantes reflexiones gracias a sus documentadas y contundentes afirmaciones.

Aporta el dato de que la economía sumergida en España se estima en el 24% del PIB y que se estima que los impuestos que se dejan de recaudar cada año ascienden a 74.000 millones de euros. Curiosamente, el paro se estima en un 24%, y el déficit anual del sector público suma unos 74.000 millones. Da que pensar, ¿no?

Hay más de 4 millones de personas trabajando en la economía sumergida, es decir, el 80% de los 5 millones de parados que tenemos registrados. Otro dato interesante y escandaloso.

El artículo me ha hecho pensar que la crisis española es en realidad y sobre todo una crisis de modelo social, una crisis de valores que nos lleva a un círculo vicioso de degradación moral y en consecuencia económica, que conduce a que se impongan el pasotismo, la falta de compromiso, la mediocridad, la miseria económica y moral, y por último, la corrupción en todos sus ámbitos.

Y todo esto no parará si no nos conjuramos a detenerlo aquellos que estemos dispuestos a salvar a nuestro país, con generosidad, con sacrificio, trabajando bien, pagando nuestros impuestos, rompiendo las cadenas que nos ahogan. Por nosotros, por nuestros hijos y sobre todo por nuestros nietos. Aunque seamos minoría, aunque estemos rodeados de incomprensión y maldad.

No es un problema de los gobiernos, es un problema de los ciudadanos.

Los ciudadanos comprometidos y desinteresados hemos de relanzar este país, y hemos de hacerlo reafirmando nuestra pertenencia a Europa.

Y no nos engañemos, no hya un enemigo externo, el enemigo somos nosotros mismos. Si nos abandonamos el modelo social y económico europeo.

  1. wenomeno dice:

    Suscribo totalmente tu opinión respecto a la crisis de valores. Es un problema realmente grave y de muy difícil solución. ¿Cómo consigues cambiar la mentalidad de la gente?

    En cuanto a las cifras, este tema también lo abordaron en Fedea. En su web hay un podcast de una conferencia de Michele Boldrin al respecto.

    Creo que estimar en un 80% el empleo sumergido es una exageración. Eso implica que la tasa de paro real es del 5%, rozando el pleno empleo y creo que, claramente, no es así.

    Por otra parte, estos artículos en la prensa se presentan de una forma sensacionalista. Cualquier lector que lea esas cifras pensará que acabando con la economía sumergida se acabará con el déficit y eso lamentablemente no es así.

  2. pacolopez dice:

    Estoy de acuerdo contigo en que acabar con la economía sumergida no es la única solución y que pretender elimimarla es una quimera, pero desde luego es un frente en el que hay que luchar, tanto por lo que supone en cifras como por lo que representa en actitud.

  3. José dice:

    Sí existe economía sumergida, es porque quién contrata le sale rentable.
    Las leyes deberían ser más duras con quién las promueve, ya que el trabajador es una víctima y en estos tiempos más, debido a la difícil situación de “agarrarte a un clavo ardiendo”.

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