19 de enero de 2013

¿Por qué no tenemos grandes empresas?

Porque hay un escalón, el de los 6 millones de facturación, que no se atreven a subir los pequeños empresarios.

Así de claro lo dejó dicho el catedrático Antón Costas en una charla en la escuela de negocios ESADE en Barcelona. Citó un estudio reciente que lo demostraba con datos. Parece ser que a ese tamaño los empresarios o paran, o venden, o prefieren crear empresas más pequeñas.

Hay, por lo que parece, un MIEDO AL TAMAÑO. Sería interesante buscar la razón de ese miedo. Animo a mis lectores a sumarse a ese debate.

Yo apunto una primera razón: el escalón fiscal, porque la ley dice que a partir de una determinada facturación (creo que ahora está en los 8 millones de euros de facturación, pero no hace mucho estaba precisamente en los 6).

Y otra: el paso de pequeña a mediana empresa asusta a los empresarios, porque les obliga a cambiar el estilo de gestión, pasando a ser menos personalista e informal, más transparente, menos intuitivo, y para muchos es un salto al vacío, que les aterroriza, y prefieren malo conocido que bueno por conocer. “Para qué liarme con lo bien que estoy. Ya gano dinero suficiente”, dicen.

El problema es que, en la mayoría de sectores competitivos, crecen no es una elección, es una obligación. Quien no crece, a la larga muere.

  1. August dice:

    Has visto el artículo de Anton Costas en el País de hoy “raquitismo empresarial”?
    (No lo veo en la versión internet)

  2. pacolopez dice:

    Si. Justamente en la charla que comento mencionó que iba a publicar ese artículo. De hecho explicó que España adolece de raquitismo empresarial, y lo citó como la principal causa de nuestra baja productividad.

  3. Jose Luis dice:

    A mí clientes me lo han dicho. No quieren crecer, prefieren la medianía para así no tener la obligación de afrontar más controles legales. Seguro que, en ese caso, el empresario cliente no era muy ambicioso y le bastaba con “ir tirando”, pero también tenía parte de razón en que los rigores de la normativa fiscal y laboral no le incentivaban.

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