4 de octubre de 2013

38 millones por un Ferrari GTO clásico

Me parece morboso que un coche llegue a pagarse a esos desorbitados precios. Y en especial en los tiempos actuales.

No quiero pensar que los fondos tengan un origen oscuro, pero es probable que el comprador lo haya hecho desde una compañía off-shore situada en un paraíso fiscal.

En estos casos, además, siempre me pregunto qué impuestos paga el comprador. Quizás menos que muchos ciudadanos de a pie…

¿Es eso justo?

Comentario: