13 de noviembre de 2014

¿Hay que aguantar a un socio corrosivo toda la vida?

Son muchas las sociedades en las que hay un socio que no está a la altura de las circunstancias, que no respeta los pactos sociales, y sin embargo los demás socios, por evitar un conflicto social, prefieren no hacen nada.

¿Hasta cuando debe aguantarse eso?

Cada socio debe reflexionar sobre esa pregunta, pero en mi experiencia, cuando se pasa por el trago de poner el conflicto sobre la mesa y provocar una ruptura, acaba superándose. Y cuando se deja el “cáncer” atrás, siempre se vive más feliz.

Animo a quienes sufren esos cánceres societarios, a que sean valientes y se atrevan a afrontarlos. De lo contrario, como cualquier cáncer, algún día acabarán con el cuerpo social, aparte de afectar al cuerpo físico de los socios que lo padecen.

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