3 de mayo de 2015

Bien y a la primera

Hacer las cosas bien y a la primera parece algo imposible en España. Es una cuestión de CULTURA (en mayúsculas). Somos zafios, chapuceros. Nos fiamos de la palabra, hacemos las cosas a ojo. ¿Alguno de ustedes, queridos lectores, ha visto a alguien con quien está hablando de una determinada tarea, la que sea, tomar notas de lo que se habla? Yo no. En consecuencia las cosas hay que repetirlas varias veces y acaban haciéndose a la quinta, pero nunca (o casi nunca) bien y a la primera.

Cuando hablamos de la baja productividad de un país pensamos en robots o cosas raras, pero no, se trata de algo tan sencillo como esto: hacer las cosas bien y a la primera, dejar lo hablado por escrito y respetarlo.

  1. Greyaccountant dice:

    Totalmente con acuerdo con usted D. Francisco. De hecho en muchas reuniones me han hecho comentarios jocosos por llevar mi cuaderno y apuntar los comentarios que consideraba más importantes casi textualmente.
    Levantar actas de las reuniones es una costumbre poco arraigada en España y de serlo nos evitaría muchas ineficiencias.
    Un saludo y muchas gracias por mantener actualizado el blog.

Comentario: