7 de marzo de 2016

Sepultados en un alud de deuda

Cada vez hay más voces que se levantan para decir que los bancos centrales y los gobiernos han de parar las políticas basadas en el crecimiento mundial de la deuda, y limitarse a crecer sin endeudarse y a realizar los cambios estructurales que permitan incrementar la productividad e incentivar el consumo y la inversión de aquellos que puedan hacerlo sin endeudarse. Porque sobra el dinero en el mundo. El problema es que los que lo tienen no consumen ni invierten los suficiente.

Si no se hace así, un día u otro explotará la burbuja de la deuda, y las consecuencias serán nefastas.

Es un aviso que va dirigido de un modo u otro a todos los bancos centrales y países del mundo.

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