26 de junio de 2016

Brexit: un torpedo a los mercados financieros

El pasado día 23 los británicos, por una escasa mayoría (un escaso 4%), votaron por salir de la Unión Europea (UE). Al día siguiente la libra se hundió y las bolsas se tiñeron de rojo, jugando un papel destacado por lo negativo la bolsa española. Mañana lunes veremos si ese terremoto se apacigua o continua. En el caso español, los resultados de las elecciones de hoy pueden agravar el problema o atemperarlo, según sean los resultados.

La reacción de los inversores que tenemos una cartera bursátil ha de ser de calma. En tiempos de acontecimientos inesperados como ha sido éste, es mejor no tomar decisiones. Los mercados tienden a sobrerreaccionar ante estas sorpresas, y con el tiempo se ven los problemas con más perspectiva, y los cazagangas e incluso los que se asustaron y vendieron, regresan al mercado, recomponiendo en todo o en parte las cotizaciones inicialmente maltrechas. Vamos a ver cómo se desarrollan los próximos días, y sobre todo la próxima semana.

En cualquier caso, la decisión del pueblo británico es histórica. Y aunque no cambie nada a corto plazo, a medio y largo plazo seguro que va a provocar cambios profundos; no sólo en Gran Bretaña (GB), sino en el resto de Europa.

Hay dos escenarios (y dos lecturas) que surgen a partir de lo que ha pasado: una optimista y otra pesimista.

La pesimista es que esta decisión británica encendiera la fiebre de los referéndums de salida en otros países, y fuese la señal de salida para un desmoronamiento de la UE y en consecuencia del euro.

La optimista es que la UE saliese fortalecida de este episodio, al perder el peso muerto que ha supuesto GB hasta ahora, siempre dando la nota y con un sentimiento antieuropeista de fondo que la hecho un socio incómodo. Que se avanzase en más Europa, como muchas voces reclaman y la historia exige. A lo mejor pasando por la salida de algún país menor, como la Hungría del nacionalista y antieuropeísta Urban. Estoy pensando en avances en la unión fiscal por un lado y en paralelo la unión política, aprobando de una vez una constitución europea y reforzando el papel del gobierno y el parlamento europeos. Más y mejor Europa para hacer frente a los nacionalismos y populismos trasnochados. Para hacer frente a las grandes potencias mundiales emergentes, empezando por China y la India, y siguiendo por Rusia o Brasil, obviamente sin olvidar a los EEUU.

Yo espero y confío que se dé la segunda. Es lo lógico y loa más probable. Y si las bolsas acaban creyéndolo también, las cotizaciones pueden recuperarse. Aunque para que se dé necesitamos tiempo; meses e incluso años. También dependerá de cómo GB se recompone y se resitua. Al final, si lo miramos así, todo esto puede servir para conseguir que la UE acaba estando donde debe estar, y GB también esté donde quiere estar.

A dónde nos llevará todo esto, aún no lo sabemos; habrá que construirlo estos meses. Probablemente habrá formalizar una UE con dos tipos de miembros:

– Plenos y en el euro

– Políticos y en transición al euro

Y congelar la entrada de nuevos socios.

La UE avanza, decía alguien, a golpe de crisis. Si es así, nos espera un paso de gigante.

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