18 de enero de 2018

¿Cuál es el futuro del trabajo?

Acabo de leer un artículo en la revista norteamericana Político que me ha reafirmado sobre un hecho que está impactando con fuerza en la sociedad occidental en general y desde luego en España: la degradación del trabajo y sus consecuencias sobre el malestar social general que padecemos, en forma de trabajos basura y desempleo.

Es un tema que toca en profundidad el libro El ocaso del empleo publicado por Libros de Cabecera y del que son autores Jordi Serrano y Santiago García.

Hay hechos irrefutables que indican que el problema es grave y generalizado. Por ejemplo, en Estados Unidos (en España por supuesto) en los últimos 10 años, el crecimiento del empleo ha sido al 100% en trabajos temporales o precarios. Allí empiezan a alarmarse. Aquí llevamos tiempo alarmados.

La cuestión es qué se puede hacer para pararlo, porque es una consecuencia del cambio que nos ha aportado el avance de las tecnologías de la información y la automatización de procesos, que ahora está culminando con la robotización. Y es imparable. Sólo podemos paliarlo, a priori, con una educación que permita al trabajador ponerse al servicio de la tecnología y no contra ella; y a posteriori, con medidas sociales de reeducación y apoyo social.

Está claro que todo trabajador que no aporte un valor intrínseco a su trabajo, sino que pueda ser sustituido por la tecnología (en definitiva las máquinas) o que como consecuencia su trabajo se realice en una parte del proceso de generación de valor que haya dejado de tener demanda, puede ponerse a temblar.

Todo ello incide en un tema que nos debe preocupar a todos, y sobre todo a los jóvenes: hay que estar reciclándose continuamente en esta vida, porque el toro de la obsolescencia nos va perseguir siempre.

  1. Greyaccountant dice:

    Saludos de nuevo tras mucho tiempo sin leer su blog, D. Francisco.
    Es un tema muy interesante y que lleva en el centro del debate en España varios años ya .
    Lo más crítico, y acuciante para los jóvenes de hoy en día (y para los que nos somos tan jóvenes) es la formación continua, la promesa de un trabajo para toda la vida en una misma compañía una vez acabados los estudios ya no es válida, hay que reinventarse continuamente y aceptar la movilidad geográfica y de puesto de trabajo/sector (dos aspectos que por desgracia a los españoles nos cuesta mucho afrontar, al menos hasta la fecha)
    Un saludo afectuoso y como siempre, muchas gracias por su esfuerzo por mantener vivo su blog.

  2. pacolopez dice:

    Está claro que hemos de cambiar nuestros hábitos si queremos adaptarnos al mundo actual. Quien no se adapta, perece. Y si no que les pregunten a los dinosaurios. 🙂
    Un afectuoso saludo,
    Paco López

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