8 de febrero de 2018

Cómo estar en una sociedad (Startup) como si fueras consejero, pero sin serlo

Yo soy de la opinión que los inversores en startups deberían evitar estar como consejeros formales en sus consejos, e incluso, si es posible, deberían evitar que haya consejo.

Pero, si se quiere estar informado y controlar, aunque sea a distancia, que la gestión del emprendedor es correcta y responde a los criterios que se plantearon al decidir la inversión (lo cual es compatible con que el Plan de Negocio evolucione y se adapte a las circunstancias), entonces ¿qué hacer?

La solución, en mi opinión, es que el emprendedor reporte periódicamente a un Comité de Seguimiento (es el nombre que más me gusta y el que aconsejo, ya veremos por qué) en el que estén los inversores más destacados. Su existencia y régimen de actuación pueden estar regulados en el Pacto de Socios.

¿Qué se consigue con eso? Pues actuar como un “pseudo consejo” pero evitando la responsabilidad civil e incluso penal a la que responden los administradores (y eso incluye a los miembros formales de un consejo de administración). Se trata en suma de estar informado y conseguir un consenso tácito en las decisiones más relevantes.

Pero hay que evitar que se pueda aducir por un tercero afectado por la insolvencia de la empresa o por las actuaciones del administrador, que ese comité está compuesto de hecho por lo que la ley llama “administradores de hecho”. ¿Cómo se consigue eso? Pues es muy fácil, NO MANDANDO. O al menos evitando las señales que pudiese deducirse que mandamos.

¿Cuáles son esas señales? Pues por ejemplo, que no haya una agenda formal cerrada de los comités, que no se hagan actas formales, que no se vote, que no tengan una frecuencia establecida. es decir, que se pueda argumentar que su carácter es informativo y no decisorio, aunque las decisiones se informen o expongan, porque quien tenga la última palabra sea, sin duda, el administrador. Todo ello es ocmpatible con que, según el Pacto de Socios, algunas decisiones puedan se vetadas por todos o algunos socios.

En resumen: Si entra en una startup, no corra a formar consejo. Y si hay consejo, pida ser invitado a las sesiones, pero no ser nombrado formalmente consejero.

Yo defiendo con argumentos que si en una startup hay que votar en el consejo, es mejor que la dé su inversión por perdida.

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