31 de julio de 2018

La clase médica desprecia la puntualidad (y a sus clientes/pacientes)

Será porque los médicos llaman a sus clientes “pacientes”, o será porque la canícula les hace (nos hace) perder la educación, pero la realidad es que ayer mismo me encontré con un médico que me había citado a las 16.00 (cuando debía empezar la consulta) y se presentó a las 16.25 sin avisar ni pedir disculpas. Para más INRI, cuando le afee su conducta y le reclamé una disculpa, se negó a hacerlo acusándome de insolente. He de aclarar que tengo 64 años y que le expuse la situación educadamente. Pero se ve que en su educación (universitaria) no se habían incluido los buenos modales. Y que su juramento hipocrático no incluye la templanza y el buen trato con sus clientes (que no pacientes).

Creo que los ciudadanos de a pie hemos de  decir basta a estos médicos que se creen por encima de sus clientes. Y que actúan como si el único tiempo valioso fuera el suyo, menospreciando el de sus clientes.

Yo atiendo a mis clientes puntualmente. Y si he quedado con ellos a las 4, procuro estar antes en mi despacho. Sólo incumplo por razones de fuerza mayor, y siempre, en ese caso, aviso con tiempo para que el cliente decida si espera o no. Y le pido millones de disculpas.

Pero yo tengo clientes, no pacientes.

  1. Pepe dice:

    Estoy yendo a un hospital privado en Pekín… y leí tu entrada en el blog justo cuando estaba apunto de ir al médico. Aquí el servicio es impresionante… Me llamaron media hora antes para avisarme de que el médico se iba a retrasar 5 a 10 minutos por un paciente cuyo asunto era aparentemente serio.
    Al recibirme exactamente 10 minutos más tarde lo primero que hizo fue pedirme disculpas… y al despedirse lo repitió… Nunca he tenido el servicio del que gozo en Pekín, por las instalaciones, por lo profesionales que son y por las buenas maneras.
    Mi experiencia en España con mi médico de cabecera siempre fue buena, pero los retrasos estaban a la orden del día. No sé si era por el médico o más bien por la gestión del ambulatorio. La media de tiempo que se reserva por paciente debía ser demasiado ajustada

  2. pacolopez dice:

    Gracias por tus comentarios Pepe, y me alegro que te vaya bien en China. En España hemos confundido la educación (con minúsculas) con la Educación (con mayúsculas). Y así nos va…

  3. Ferran Pi Roca dice:

    Estaría bien Paco hacer el ejercicio de cómo el Sistema de Salud pueda ser más an- antrópicio (se potencie la energía y se desordene menos), tal como cuentas en tu libro: “Empresas que van solas”. Conseguir que los buenos profesionales en lo técnico y en lo humano (que los hay) no se malogren por una posible entropía del sistema. Un abrazo! Ferran

  4. pacolopez dice:

    Hola Ferrán,
    Mi impresión es que el sistema de salud, visto como un todo, funciona bien. Para mi el punto más débil está en ese desprecio de muchos profesionales del sistema al tiempo del cliente, al que “exigen” paciencia y del que no valoran en absoluto su tiempo. Es algo sistémico, quizás provocado por tres factores: uno, que nadie duda que el trabajo de los profesionales de la salud es prioritario y exige hacerse bien y con la calma necesaria (está en juego la vida); otro, que la mayoría de la clientela del sistema está compuesta por personas jubiladas que en general tienen todo el tiempo del mundo; y tercera y última, que en las facultades y escuelas no les enseñan que comportarse como profesionales incluye ser educados, y por tanto puntuales cuando citan a sus clientes, a los que deben avisar si se van a retrasar y disculparse cuando eso ocurre. Es, en definitiva, una cuestión de actitud.

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