17 de abril de 2019

El siglo de la proliferación de los viejos como muertos vivientes

Es muy triste ya a la vez muy preocupante, pero es un problema creciente al que, además, yo no le veo solución: la proliferación de ancianos pobres y solitarios que literalmente estamos viendo deambular por loa barrios periféricos de las ciudades sin futuro ni esperanza. Son como muertos vivientes, literalmente. Solo viven esperando a la muerte. Solos, desnutridos, desatendidos en general.

Es el resultado de una sociedad que no puede/quiere atender a sus ancianos, porque la combinación de varios factores, como la baja natalidad, la crisis económica, el encarecimiento de la vivienda y la tensión competitiva que ataca a los valores familiares y fomenta el individualismo, deja de lado a los viejos. ¡Que además se mueren más tarde de lo que debieran!

Hablamos de muchos retos que tiene nuestra actual sociedad, pero a menudo nos olvidamos de este, que es un drama que tenemos a las puertas de casa. Está bien que nos preocupemos por la inmigración, pero ¿qué hacemos con nuestros ancianos?

¿Son unas residencias dignas y accesibles la solución? ¿Debemos avanzar con el tratamiento de la eutanasia?

En cualquier caso, el problema, dado el envejecimiento de la población, no va a ir a menos, sino a más; a mucho más.

No tengo la solución, pero habrá que encontrarla.

  1. Ferran Pi Roca dice:

    Cuando una persona a los 45 años se le despide de una empresa porque ya es «vieja» es que tenemos un problema cultural como sociedad muy grande. Ni siquiera a la edad de jubilación de 65 una persona es «vieja». Ni a los 80 ni a los 90. Mientras la «máquina» aguante bien uno puedo ser muy útil si la persona quiere ser útil. También conozco muchos «viejos» de 20 años (ese es otro problema).

    Con humildad recomiendo dos cosas:
    La primera leer el libro de Tom Butler-Bowdon («Nunca es demasiado tarde»). Grandes personajes hicieron sus mejores contribuciones de «viejos».

    La segunda es acercarse a uno de esos viejitos solitarios, sentarse junto a él y hacer que nos cuente cosas. Lo haremos muy feliz y habremos ganados a un amigo.

    Hay que enseñar a tener respeto por las personas de edad. Es un indicador clave para medir la calidad de una sociedad. Y a las personas mayores se les tiene que garantizar todas las ayudas para que nada les falte. Eso depende de los privados y de lo público.

  2. august keller dice:

    Es la primera vez que leo una reflexión sobre ese tema, que no parece ser tema aún y me ha dado que pensar y reaccionar.
    Y me convencen más los comentarios de Ferran que avanzar con la eutanasia

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