14 de septiembre de 2019

¡Sobra petróleo!

Es curioso que a estas alturas de siglo estemos viviendo una situación respecto al petróleo, del que ha dependido y aún depende en gran medida el mundo, en la que todos tenemos la sensación de que sobra petróleo. Los precios no suben porque la producción mundial supera a la demanda.

¿Cómo hemos llegado esto?

Por el lado de la oferta porque se ha dado un fenómeno curioso: Estados Unidos, el mayor consumidor de petróleo del mundo, se ha convertido en el mayor productor, de modo que su producción le da para cubrir su enorme demanda e incluso exportar lo que le sobra. Eso ha compensado de sobras las limitaciones políticas que se han impuesto a la producción de otros países, como Irán o Venezuela.

Por el lado de la demanda, porque el esfuerzo mundial por reducir el consumo de petróleo está empezando a dar sus frutos. Los vehículos (coches, aviones, camiones, etc.) se mueven ahora con motores mucho más eficientes, que han reducido drásticamente su consumo. Y el desarrollo de energías alternativas es imparable.

La pregunta es: ¿cómo va a reciclarse la economía del petróleo? Además, ¿van a quedar excedentes no consumidos de las reservas mundiales de petróleo? Los países productores deben estar meditando sobre ello. Sin ir más lejos, Arabia Saudita, que pretende sacar a bolsa su petrolera Aramco, que es sobre el papel la compañía más valiosa del mundo, está dudando sobre el momento y la oportunidad de dicha salida.

  1. Ferran Pi Roca dice:

    Estimado Paco:

    Los posts que has publicado hoy día 14 más los de los últimos días me han recordado un libro que leí cuando era jovencito. Estábamos en 1980 y Alvin Toffler en “La Tercera Ola” dice:

    “Una poderosa marea se está alzando hoy sobre gran parte del mundo…en este desconcertante contexto, los hombres de negocio nadan contra corrientes económicas sumamente erráticas; los políticos ven violentamente zarandeadas sus posiciones…los sistemas de valores se resquebrajan y hunden…si estos hechos los consideramos como cambios aislados y dejamos que se nos escape su más amplio significado, nos es imposible planear una respuesta coherente y eficaz a los mismos…estos acontecimientos o tendencias aparentemente inconexos entre sí son de hecho parte de un fenómeno mucho más amplio: la muerte del industrialismo y el nacimiento de una nueva civilización…no podemos encerrar el mundo embrionario de mañana en los cubículos convencionales de ayer…”

    Toffler utilizó la metáfora de la tercera ola (la primera era la revolución agrícola y la segunda la industrial), que choca con la ola anterior y produce mucho ruido y desorden, pero que finalmente termina imponiéndose. Eso sí llevándose por delante a todos aquellos que no la previeron. Toffler lo escribió cuando faltaban cinco años para que internet fuera una tecnología establecida, aunque conocida por pocos.

    Una nueva ola llega. Parece tsunami. La revolución digital lo cambiará todo. ¿Por qué en lugar de hablar de toros no nos enfocamos en cómo surfearla con éxito?

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