14 de mayo de 2020

¿Cómo es posible que una empresa como Scytl entre en concurso?

Para quien no la conozcan, Scytl es una empresa pionera y líder mundial en sistemas de voto electrónico. Y la noticia de hoy es que se ha declarado en concurso de acreedores y va a ser liquidada. Un fondo especializado en este tipo de rescates ha hecho una oferta para quedarse la actividad, los activos y el personal, a un precio de derribo. El juez mercantil que dirime el concurso habrá de decidir si se los adjudica, en aras de mantener el empleo.

La empresa dejará un gran agujero a quienes la financiaron: bancos, entidades públicas y, por supuesto, accionistas.

Pero yo me pregunto: ¿cómo es posible que haya pasado? A nadie se le escapa que el voto electrónico va a ir en aumento en los próximos años, convirtiéndose en un mercado suculento. ¿Por qué ha pasado esto?

La única respuesta que se me ocurre es que ha habido un problema de gestión. ¿Será que aunque tenemos buena ciencia, capacidad de desarrollar soluciones tecnológicamente brillantes, no somos capaces de gestionar las empresas que las tratan de llevar al mercado? Me temo que es así: buenos técnicos y científicos, pero gestores mediocres.

Scytl era una candidata a unicornio de las más claras entre las Startup españolas. Y ahora caerá en manos de un fondo que estoy seguro que hará un buen negocio con ella. Demostrando que tiene buena tecnología y que es un negocio rentable. Y vendiéndola a un tercero, limpia de deudas y de gazapos de gestión.

Sin duda es un caso para el estudio, del que deberíamos sacar enseñanzas. Espero que alguna escuela de negocios lo haga.

Si alguien conoce bien el caso y quiere plasmarlo en un libro, ofrezco mi editorial para publicarlo.

  1. Ferran Pi dice:

    ¿Podríamos volver a las finanzas clásicas? Aquellas que dicen que tener beneficios es una obligación para una empresa. Creo que Scytl nunca tuvo beneficios y fué fundada en el 2001. Salió mucho en los medios por los millones conseguidos en rondas de financiación, pero no por tener beneficios. La “percepción” del mercado la hacía valedora de ser “unicornio”. ¿Cuánto tiempo puede una empresa ser aspirante a unicornio sin tener beneficios? ¿Más de veinte años?
    Llegó a tener 500 empleados. ¿Para ser unicornio hay que contratar y tener muchos gastos operacionales y deuda para poder crecer sin importar la rentabilidad? ¿No sería al revés, esto es tener en proporción más gastos operacionales a medida hay ventas con margen suficiente?
    Si los unicornios son así me gustan más las hormigas. Son más reales que los animales mitológicos.

    Un abrazo y cordial saludo, Paco.

  2. pacolopez dice:

    Ejemplos como este explican porqué los años en que el capital fluía sin freno hacia startups que perdían dinero sin que se viese un final, se han acabado.
    Los inversores quieren proyectos que ganan dinero o que es previsible que lo ganen a corto plazo.
    A lo mejor eso retrasa la aparición de unicornios, pero también evitará los unicornios fantasmas como este.

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