31 de diciembre de 2020

¿Hacia donde va el negocio bancario?

Hace poco un lector de este blog me preguntaba por mi opinión sobre los bancos Santander y BBVA, de los que era accionista y con los que perdía dinero. Traté de responderle lo mejor que pude, sin mucha esperanza a corto plazo pero alguna a largo plazo. En este post quiero extenderme un poco con unas reflexiones sobre el negocio bancario y el futuro bursátil de los bancos.

Creo que los bancos solo despegarán cuando se den cuenta de que no son un negocio financiero sino un negocio de SERVICIOS. Y de que su mayor capital es su amplísima base de clientes, de los que saben mucho y con los que tienen un contacto más o menos frecuente, tanto digital como presencial, gracias a su todavía amplia red de oficinas. Cuando se den cuenta de ello, y lo pongan en práctica, empezarán a recuperar el prestigio y la rentabilidad que han perdido.

Seguramente lo que pasará es que algunas entidades lo harán y otras no. Solo las que lo hagan sobrevivirán. Las que no lo hagan serán irremisiblemente absorbidas por las anteriores. Y las ganadoras pueden ser grandes entidades o pequeñas entidades. Estoy pensando, por ejemplo, en la reciente fusión frustrada de BBVA y Sabadell en España, y la posibilidad de que Sabadell sea capaz de sobrevivir independiente. Aunque hemos de ser claros, los candidatos a liderar las fusiones son, a priori, los bancos grandes.

Fusiones que difícilmente serán entre bancos de diversos países europeos mientras ni la Unión Europea ni al menos la Eurozona no avancen en la integración fiscal y bancaria. Aunque cualquier paso, por pequeño que sea, en esa dirección supondrá un alza en las cotizaciones bancarias europeas en general y las españolas en particular.

No obstante, como han demostrado los bancos españoles, se puede avanzar en tamaño comprando entidades de otros países, aunque hay que hacerlo bien, y asegurarse de que la compra aporta valor porque produce sinergias y no requiere de inversiones enormes que lastran el balance de la matriz, como le ha pasado a Sabadell con el banco TSB británico. Hay experiencia positivas y negativas en ese sentido, de las que los banqueros han de sacar enseñanzas, como por ejemplo (en positivo) la entrada de Santander en Brasil, o en negativo, la entrada del mismo banco en Estados Unidos.

Los bancos están haciendo un gran esfuerzo de racionalización de redes de sucursales y de rejuvenecimiento del personal, pero eso no basta, han de saber a donde se dirigen, y muchos no lo saben; creen que el negocio es el mismo de siempre (o parecido) y no lo es. El cambio en el perfil del personal es el más evidente. Han de ser profesionales de los servicios, no de la banca, por decirlo de un modo fácil.

En resumidas cuentas, la pregunta que los accionistas de Santander y BBVA deben hacerse es: ¿saben a donde van? ¿Tiene claro que el negocio es de servicio y de servicio integral a sus clientes: resolverle sus necesidades en el mundo financiero (cobros, pagos, inversiones, préstamos…), y ayudarles  a gestionar globalmente sus patrimonios (inmuebles, seguros, servicios personales y de mantenimiento y administración de sus inmuebles, etc.)?

Yo no tengo claro que lo tengan claro.

 

  1. Diego dice:

    Feliz 2021!!Gracias por esta nueva entrada.Estaremos atentos a este nuevo paradigma del sector bancario, como te dije un país tan adelantado a los nuevos tiempos y a la tecnología en particular como Usa, y q haya pagado a BBVA por su delegación allí a esos múltiplos me causa buenas sensaciones, pero nunca se sabe.Cosas más difíciles veredes, Sancho.Un saludo

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