24 de diciembre de 2020

¡Tenemos Brexit!

Acabamos el año con una gran noticia: el Reúno Unido y la Unión Europea han llegado a un acuerdo para la salida de GB de la UE.

La pesadilla de un Brexit salvaje sin acuerdo se ha disipado. Creo que es lo mejor para todos y una buena noticia en un año que ha estado muy huérfano de ellas.

Yo creo que la salida de GB se demostrará a largo plazo que es una buena noticia para la UE, que ayudará a avanzar en la Unión y a reforzarla.

Yo soy de los que cree que hacia mediados de siglo, cuando la UE avance en sus instituciones como una unión federal de estados y se fortalezca como entidad política y económica en un mundo cada vez más polarizado entre las grandes potencias (básicamente EEUU y China), GB volverá a pedir su incorporación al proyecto europeo. Aunque entonces lo hará con mayor convencimiento y con una UE más fuerte y más unida que nunca.

¡Salud y fuerza a la Unión Europea!

  1. Ferran Pi Roca dice:

    El Brexit saldrá caro a los británicos a pesar de que los economistas ya lo advertían. ¿Por qué se hace tan poco caso a los economistas?
    ¿Tal vez porque tampoco se ponen de acuerdo entre ellos? Si se dispone a todos los economistas a partir de un punto común apuntarán a todas las direcciones. Y cuando por fin consiguen ponerse de acuerdo, la gente no lo está con ellos.
    ¿Tal vez porque los políticos hacen mala economía? Si su gestión no parece buena será culpa de los economistas deben pensar algunos.
    Si la gente no confía en los economistas, ¿en quién entonces? ¿en quién o en qué confía la gente?

    A lo mejor los economistas tendrán que hacer un lobby potente para comunicar mejor sus razonamientos y convencer a la gente.

    Se encuentra a faltar más ciencia y consistencia en los argumentos que se manejan en la sociedad. Hay mucha ideología, cifras manipuladas, ideas predeterminadas, sesgos, clichés y frases hechas para interpretar las cosas.

    Algunos británicos votaron a favor del Brexit dejados a llevar por alguna de estas frases ideológicas. Al día siguiente no fueron pocos los que se dieron cuenta del engaño. Los economistas no pueden proceder sin racionalidad. ¿Podemos permitirnos como sociedad continuar vagando vagando con el piloto automático puesto a merced de tanto simplismo? Año nuevo, vida nueva.

  2. pacolopez dice:

    Hay que tener en cuenta Ferrán que la economía es una ciencia social, no una ciencia exacta. Hay un elemento que es imprevisible para todos, incluso los economistas: los humanos, unos seres que piensan primero con el estómago y luego con la cabeza. Eso explica que algunos británicos votaran por el Brexit, ansiosos de recuperar una identidad que entendían atacada por la UE. ¿Quien es capaz de convencerlos de lo contrario? Que se lo digan a los norteamericanos que votaron a un monstruo como Trump…

Comentario: