3 de enero de 2021

PGE (y 7): bloque 6

Por último, el bloque 6, que he llamado Estructura del Estado, y que asciende a 22,7 MM€, ¡mucho menos de lo que debemos gastar en Deuda Pública!, se desglosa así:

  1. Seguridad e instituciones penitenciarias: 9,7 MM€
  2. Defensa: 9,1
  3. Justicia: 2,0
  4. Política exterior: 1,9

No me atrevo a opinar sobre estas cifras, aunque constato que tenemos un gran problema por resolver en el ámbito de la administración judicial, que dista de ser lo eficiente que debería, con una modernización digital pendiente, entre otras cosas. No sé si este presupuesto incluye partidas en esa dirección, aunque confío en que así sea.

También tenemos el presupuesto de Defensa, muy debatido por los ciudadanos más a la izquierda, que no puedo juzgar. Solo me hago una pregunta por si alguno de mis lectores quiere responderla: ¿no sería mejor gastar más y mejor en Política Exterior y entonces podríamos gastar menos en Defensa y en Seguridad e Instituciones Penitenciarias?

Y una más: ¿podría reducirse el presupuesto de Seguridad e Instituciones Penitenciarias si se aumentase el de Educación, Servicios Sociales y Migración?

Ahí lo dejo.

  1. Ferran Pi Roca dice:

    Hay una diferencia grande entre recortar y optimizar. Lo primero es más fácil. En cambio para optimizar hay que gastar más materia gris y saber reasignar partidas en aquellas áreas que se pueden considerar más necesarias. Por ejemplo, mi opinión es que el área de seguridad es bueno tenerla reforzada en estos momentos, al igual que Salud. Creo que todo se puede hacer si se sabe optimizar y se tienen claras las prioridades.

    Pero ¿todo son cifras? Hay que ver el impacto no cuantificable que tienen los programas. Puede haber partidas que al cortarlas pudieran generar efectos negativos en la sociedad difíciles de medir en cifras. Igual que en una empresa, no todo lo valioso, como el talento , queda reflejado en la cuenta de resultados y en los balances, pero influye en ellos. Pero también puede ocurrir viceversa, que aumentan gastos en conceptos que tienen un impacto no deseado. En los Presupuestos habría que tener en cuenta el error de no considerar aquello que no es cuantificable porque suele considerarse de escasa importancia.

    Hace años, Robert MacNamara, Secretario de Defensa, con Kennedy, fue el primero en introducir criterios de management empresarial en el Pentágono. Demostró que aunque aumentaba considerablemente el número de víctimas en el Vietcong, no se estaba ganando la guerra del Vietnam como muchos políticos pensaban. Ello porque solo se consideran las cifras de muertos y no se consideraban factores no medibles en cifras como el fuerte deseo de independencia y su elevada moral y resiliencia, entre otros.

    Entonces en los Presupuestos tendemos a cuantificar lo que es fácilmente mensurable, pero no cuantificamos o lo hacemos de forma arbitraria todo lo que no es mensurable. Al asumir que lo que no es cuantificable no es importante, se asume que no existe. Eso decía McNamara.
    Entonces, ¿Tenemos unos Presupuestos que potencian aspectos positivos como la confianza entre empresarios, sindicatos y agentes sociales, o que generan optimismo en la gente?

  2. pacolopez dice:

    Una buena pregunta Ferrán. Yo creo que no, porque no se hace un esfuerzo para que sea así.
    Y en cuanto a que hay que mirar más allá de las cifras de dinero, también coincido contigo. En las empresas ya hace tiempo que el Presupuesto anual se complementa con un Cuadro de Mando, es decir, con unos indicadores que reflejan la consecución de objetivos de gestión que no se concretan en dinero, y que tratan de pulsar los elementos que, más allá de las ventas o los beneficios, demuestran que la empresa va en la buena dirección. Son indicadores sobre la aprobación que recibe la empresa por parte de los clientes, de los empleados y del entorno social en el que se mueve. Algo así debería complementar los PGE.

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