27 de enero de 2021

¿Y si la Covid19 acabara con la vida humana en la Tierra?

¿Y si las vacunas fueran insuficientes y los contagios siguieran creciendo y las muertes fueran acabando poco a poco (o quizás más rápidamente de lo que pensamos) con la población mundial?

¿Es un escenario posible?

No veo a nadie que lo plantee. ¿O es que nadie se atreve a contemplarlo?

A mí me produce un gran desasosiego que me hace despertarme a medianoche.

¿Estamos apenas en la etapa inicial de esta gran guerra perdida contra este maldito coronavirus?

Tras su aparición a principios de 2020 y la llegada esperanzadora de las primeras vacunas a finales de 2020, el virus está contraatacando con mutaciones más contagiosas y más letales. ¿Es posible que siga evolucionando así hasta el infinito? ¿y que no seamos capaces de vencerlo? ¿que aunque avancen las vacunas sigan produciéndose más y más contagios y más y más muertes?

¿Es posible que los más de 2 millones de fallecidos a fecha de hoy sean solo el comienzo de una espiral fatal que nos borre a todos de la faz de la Tierra?

Aún vivimos con la esperanza de que la Covid19 sea una como una gripe temporal más, que podremos superar. Pero, ¿es así porque estamos seguros de ello o es porque no nos queremos ni plantear que no fuera posible superarla?

Yo creo que es un escenario que no podemos descartar, y de ahí mi desasosiego.

Me pregunto si la sociedad mundial se debería plantear explícitamente ese escenario. Aunque no sé si serviría para algo. ¿Haría que todo el mundo se tomara más en serio el virus y quizás ello abriera un resquicio de esperanza para que pudiéramos superarlo? ¿O provocaría tal caos económico, político y social que incluso precipitaría el final de la humanidad en la Tierra?

En fin, espero que entendais mi desasosiego y os pido perdón si al leer este post os contagio ese temor a vosotros.

Dejadme que acabe con una última pregunta: ¿tiene sentido que sigamos tal cual como si hubiera un futuro, o deberíamos irnos preparando para el final de todo en menos de 1, 2 o 3 años como máximo?

  1. Antonio dice:

    Hombre, mirando la historia lo cierto es que la humanidad ha sobrevivido a virus más letales y más contagiosos que el SARS-CoV-2 (peste, viruela, etc.) y en peores condiciones médicas y demográficas, así que parece muy improbable que este virus, por mucho que mute, acabe con la vida humana.
    Puestos a evaluar riesgos creo que sería más plausible una guerra nuclear, el impacto de un meteorito o la explosión de un supervolcán, por ejemplo.
    No obstante, llegados a este punto, ¿cuáles serían tus recomendaciones en caso de que el escenario apocalíptico tuviese alguna probabilidad de materializarse?

  2. pacolopez dice:

    Yo también quiero creer que es muy improbable. En el post solo planteo la posibilidad.
    En cuanto a qué recomendaciones tendría si hubiera alguna posibilidad de materializarse, la verdad es que solo se me ocurren dos: un esfuerzo mundial extremo para evitarlo, si fuera posible, y en todo caso rezar y prepararse para lo peor.

  3. Ferran Pi Roca dice:

    Si nos angustiamos estaremos inmovilizados los días presentes y nos sentiremos fatal. Lo único valioso que tenemos es el “ahora” y lo que podamos hacer ahora lo hacemos, pero preocuparse por algo futuro no lo cambiará por el hecho de preocuparse. Preocuparse nos mantendrá inmóviles evitando el riesgo de la acción.

    Hay una mala noticia y una buena. La mala es que tendremos más pandemias en el futuro. Eso dicen los expertos. La buena noticia es que esta pandemia la superaremos y nos dejará mejor preparados y habremos hecho importantes avances en investigación y experiencia en la ejecución de planes. Creo que la comunidad científica está aprendiendo mucho de todo esto y el resto habremos aprendido a tomarnos en serio las pandemias, de las que no estábamos preparados.

    Hay que hacer como las cebras: ellas comen hierba tranquilamente sin angustiarse porque venga un león. Sólo cuando perciben su presencia se ocupan de correr para liberarse de sus garras. Actúan en presente. Cuando el peligro pasa, vuelven tranquilas a lo suyo. Creo que ahora mejor tenemos muchas cosas en que ocuparnos y no en preocuparnos.

  4. Montserrat Cánovas Doménech dice:

    Desde el principio del anuncio de la pandemia, de forma oficial, se ha ido aplicando la Ley de Murphy. Ya no sé que más nos puede pasar.

    Si hacemos una ecuación en relación a que en tres semanas solo se dio la primera dosis de la vacuna a un millón de personas, calcula lo que se va a tardar a vacunar a más de cuarenta y seis millones de españoles. ¿Cuatro años más o menos?. Eso contando que no haya interrupciones, que las hay.

    Los sin papeles, muy numerosos en España, no existen para la SS. Lo más probable es que éstos no se vacunen nunca o lo hagan muy tarde a través de los servicios sociales u otros.

    Creo que hemos llegado a un punto en que debemos responsabilizarnos de no contagiar y no contagiarnos de forma individual también. Nos va a todos que el país funcione y no parece que vaya a darse esa circunstancia de hoy a mañana.

    Si algo caracteriza a todo lo que acontece es la enorme confusión que ha generado el que no se haya centralizado organizar, en todo el país, lo relacionado con la Pandemia. Hay fallos que son inasumibles cuando se trata de la salud.

    Dicho esto, yo hubiera empezado por vacunar a las personas que tienen que salir cada día a trabajar para sostener nuestra economía. Si fuera verdad que piensan en el país gestionarían todo de otra forma.

  5. Montserrat Cánovas Doménech dice:

    Incluyo a médicos y personal sanitario, claro. Faltaría más.

  6. Ferran Pi Roca dice:

    En relación al comentario de Montserrat Cánovas, quisiera comentar que el Ministerio de Salud ya comunicó que todo inmigrante que resida en el país será vacunado. También aquellos que no estén afiliados a la seguridad social, los que estén en situación irregular y las personas sin hogar.

    Por otra parte, han habido problemas de organización en casi todos los países. Nadie estaba preparado. Ahora tenemos el problema del desabastecimiento de vacunas que no es responsabilidad de España. Mi impresión es que el Ministerio de Sanidad ha hecho un buen trabajo. Considerando la situación han habido errores inevitables que otros también han cometido. Salvador Illa ha sido muy paciente con las críticas y me ha impresionado su capacidad de contención y resiliencia.

    A veces son más las personas comunes las irresponsables por su conducta. Lo vemos cada día. Es muy grave el caso de las autoridades que se han afiliado al club de ponerse las vacunas antes de tiempo: líderes de baja estofa.

  7. pacolopez dice:

    Coincido contigo Ferrán.

  8. Jose Luis Rodríguez dice:

    Apreciado Paco,

    Comparto tu desasosiego, pero al mismo tiempo tengo la esperanza que, como en otras ocasiones, esta situación se superará.

    Lo importante, para mí, es verificar si la dejamos atrás, sin más, o aprendemos colectivamente de ella y tomamos medidas globales para prepararnos mejor para futuros envites.

    Hablo de dotar mejor al sistema sanitario público, a la ciencia, a la tecnología, a la educación, de ser conscientes de que somos vulnerables y frágiles, y de asumirlo en nuestro día a día.

    Y de empoderarnos como sociedad: Un ejemplo claro lo tenemos ahora con los problemas de abastecimiento de una de las vacunas.

    La salud de todos no puede quedar en manos de la imprevisión o dolo de un laboratorio farmacéutico. Una institución como la UE no puede verse comprometida por un incumplimiento contractual como el que ahora estamos contemplando.

    No es problema del laboratorio -que obviamente tiene una responsabilidad y debe afrontarla-, sino que se trata de un problema más global. No puede ser que sólo una empresa fabrique, en exclusiva, un producto que sea la salvación de la humanidad. No es posible.

    Deben articularse mecanismos que obliguen a las empresas a licenciar la producción de los medicamentos, a establecer reservorios de farmacéuticas públicas, no sé.

    Lo evidente es que no hay ningún laboratorio que tenga la capacidad para atender una demanda mundial como la que ahora tenemos, por mucho que haya firmado un contrato, porque al final, se le podrá imponer una sanción, una penalidad, pero no se conseguirá que cumpla algo que no puede cumplir.

    Hay que cambiar de mentalidad.

    Yo espero que esta pandemia nos ayude a prevenir mejor las futuras, y a afrontarlas con más entereza y determinación. Nos va la estirpe en ello.

  9. pacolopez dice:

    Comparto tu esperanza José Luis.

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