A menudo decimos que “el tiempo es oro”. Es una afirmación que merece una reflexión.
Voy a tratar de compartirla con vosotros, mis lectores. Y espero que os dé que pensar.
Sin duda el tiempo es oro si se sabe usar bien. Pero ahí está la cuestión: ¿la gente sabe usarlo bien? Me parece que muchos no saben usarlo; lo desperdician. Las redes sociales, los teléfonos inteligentes, las tabletas, nos roban ese tiempo sin que nos demos cuenta. Los usamos para “perder el tiempo”, otra expresión que manda un claro mensaje.
Si el tiempo es oro, no podemos permitirnos el lujo de perderlo. Aunque eso no quiere decir que dediquemos el tiempo a pensar, a aburrirnos, a meditar, que son actividades que no implican en absoluto perder el tiempo. Siempre que se hagan de manera consciente y comedida.
Las personas que “aprovechan el tiempo” (otra expresión muy gráfica) son dueñas de su vida. No “vegetan”. No se dejan llevar…
De hecho, con el tiempo se puede “comprar” dinero, del mismo modo que con el dinero se puede comprar tiempo (todos lo sabemos).
Compramos dinero con nuestro tiempo cuando trabajamos para otros, o cuando ejercemos una profesión liberal. Y también cuando nos encargamos de hacer algo para nosotros mismos en lugar de encargarlo a terceros.
Todas estas reflexiones me vienen de percibir cómo, por desgracia, muchos padres no dedican a sus hijos el tiempo que merecen, sea porque lo compran, los que tienen dinero, pagando profesores de soporte (compran tiempo con dinero), sea porque (los que no lo tienen) tampoco dedican el tiempo que le educación de un hijo se merece (muchos de ellos pretendiendo que toda la educación se la den en la escuela).
También me vienen de ver la cantidad de parados que tiene el país, muchos de los cuales se dedican a perder el tiempo en lugar de utilizarlo para formarse y progresar, es decir, usar el tiempo para obtener dinero en el futuro.
En definitiva, tiempo y dinero siempre jugando juntos.
Los países en los que sus ciudadanos saben administrar su tiempo, progresan. Los que no saben (o no pueden), no progresan.
Los programas educativos deben fomentar la cultura del esfuerzo, de que el tiempo es oro, de que no hay que perder el tiempo, de que hay que saber usar bien el tiempo… Si miramos la lista de los principales países del mundo, todos cumplen con esos objetivos (aunque a veces no en todo su territorio): China, Estados Unidos, Canadá, Países Nórdicos, Alemania, Países Bajos…
En tu ámbito individual, ¿crees que haces un buen uso de tu tiempo? ¿Crees que un buen uso de tu tiempo puede ayudarte a progresar y a mejorar tu vida familiar y personal?
¿Eres de los que con dinero compra tiempo? ¿Crees que todo se puede comprar con dinero, también el tiempo de calidad que debes dedicarte a ti mismo, tu pareja, tu familia y tus amigos?
¿Cuánto tiempo pierdes frente a la televisión o en el móvil o el ordenador? ¿Cuánto tiempo dedicas a escuchar y hablar contigo mismo, tu pareja, tu familia o tus amigos?
Son preguntas que te dejo para reflexionar.
Yo mismo aún estoy buscando las respuestas, consciente de que siempre hay un margen de mejora en el modo en que gestiono mi tiempo.
¡Ah! Y no suelo comprar tiempo con dinero, salvo en contadas ocasiones… Y siempre que no haya otra manera de obtener ese tiempo…

