El uso banal de la IA
Tratemos de evitarlo
Que la Inteligencia Artificial se está convirtiendo a marchas forzadas en una herramienta imprescindible en la vida de los habitantes de nuestro planeta, es algo irrefutable.
Cada día nuevos usuarios descubren maravillados sus enormes posibilidades. Y los que ya la usamos, ampliamos su alcance.
Ese desarrollo imparable, en extensión y en profundidad, del uso de las plataformas de IA, conlleva una grave amenaza para la sostenibilidad climática, que tanto nos debe preocupar, y algunos están descubriendo en primera persona, achicharrados por los calores estivales.
Los centros de proceso que permiten que los programas de IA hagan el milagro, que no paran de crecer en todo el mundo, son grandes consumidores de energía y de agua. Y, aunque se están haciendo grandes esfuerzos para que el consumo neto de agua sea mínimo, y para que la energía proceda de fuentes renovables, estamos aún lejos de que su huella climática sea nula.
Además, el consumo es mucho mayor cuando se le pide a la IA que procese ficheros multimedia: imágenes y videos. El consumo que suponen es muy superior al consumo asociado al intercambio de texto entre los usuarios y la IA.
Es por eso que creo que hemos de hacer una llamada de atención para limitar el uso banal de la IA. Es decir, el uso innecesario.
Abusar de la IA por diversión, para crear imágenes, sean diseños, fotos o videos, es un derroche de energía y agua. Quienes lo hagan han de saberlo.
En ese sentido, me sorprenden y molestan anuncios por parte de las distintas plataformas de IA, que aparecen en las redes sociales, que animan a los usuarios a crear imágenes porque sí.
En resumen, ayudemos a que el uso de la IA no sea insostenible climáticamente, hagamos y promovamos un uso sensato de la IA.


anotado, abrazo