Me llegan mucha quejas de empresarios españoles de la lentitud de la Agencia Tributaria en conceder la inscripción en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI), que permite facturar a los países de la Union Europea en las mejores condiciones fiscales.
Es absurdo que en un país afectado de una crisis de grandes dimensiones, que necesita exportar e internacionalizarse a ultranza, ocurran estas cosas.

