La estrategia de futuro de McKinsey para su propio negocio
Las empresas de todos los sectores deberían seguir el ejemplo
Recientemente aterricé en YouTube sobre una entrevista de un profesor de Harvard al socio responsable mundial de McKinsey (no recuerdo sus nombres, pero creo que tampoco viene al caso).
Lo importante para este post es lo que pasó.
La persona de Harvard le preguntó al socio de McKinsey sobre el impacto de la IA en su negocio, sugiriendo que quizás la IA iba a sustituir a sus consultores, y las empresas dejarían de contratarlos.
La respuesta del jefe mundial de McKinsey me pareció (como no podía ser de otra manera) muy inteligente y esclarecedora. Le mencionó tres puntos, para defender que el negocio de McKinsey seguiría existiendo, aunque teniendo claro cómo debían adaptarse:
1º Ante todo, sus socios y sus equipos de consultores debían tener claro que los clientes (los CEOs de las grandes empresas del mundo) “les pagan por ayudarles a encontrar maneras de doblar el valor de sus empresas” (porque es lo que, en definitiva, les piden (y les seguirán exigiendo) sus accionistas. Y para conseguir eso, los CEOs seguirán contando con los mejores, es decir, McKinsey.
2º Los CEOs ya no quieren que les dejen magníficos informes, presenten sus abultadas facturas de honorarios y desaparezcan, sino que se comprometan con los resultados. Ya no quieren que se limiten a ser asesores, consejeros, sino que quieren que se responsabilicen de la ejecución de los cambios que proponen; que sea socios.
3º Desde la perspectiva interna, la IA ha llegado para quedarse, pero no para sustituir a sus consultores, sino para complementarlos. Ve un futuro (próximo) en el por cada consultor de McKinsey tendrán un agente de IA. Eso impactará en su proceso de selección y gestión del talento; tanto cuantitativa como cualitativamente.
Estamos en un momento en el que todas las empresas, de todos los sectores, han de hacer una reflexión similar.

