En el diario de hoy leo que los expertos se preguntan por qué el petróleo está caro. Yo creo que la respuesta es muy sencilla: porque los productores de petróleo se han dado cuenta que en estos momentos la demanda es inelástica; es decir, que no desciende, a pesar de los estratosféricos aumentos de precio. O al menos, que no desciende lo suficiente. La consecuencia de ello está clara: precios arriba y arriba, como en la canción.
Sólo cuando la demanda dé algún signo de reacción real, veremos una reacción en los precios.
Los esfuerzos por el lado de la oferta: como por ejemplo pozos más profundos o extracción de arenas, etc., no le hacen ni cosquillas al precio del petroleo.
¿Cuando será eso?
Me da la impresión que tardará algo. Europa, y sobre todo EEUU, han de cambiar sus hábitos sociales y económicos, e incluso políticos, para que empiece a notarse. Porque a Asia, y en especial a los monstruos de las galletas China e India, no les pidamos que reduzcan su apetito petrolífero, porque no nos harán caso. Quizás le hagan caso a sus economías, cuando el carísimo petróleo les inocule el virus de la inflación, y empiecen a dar síntomas de enfermedad.

