25 de marzo de 2015

Son 4 cosas

Continuamente me enfrento a los vicios de esta sociedad española, que nos conducen a una grave pérdida de productividad en nuestro quehacer diario. No es alta teconolgía, son buenos hábitos.

Por ejemplo, la puntualidad. La mayoría de las reuniones que tengo no empiezan a la hora que se fijó. Yo procuro estar 10 minutos antes, pero no es raro que la mayoría llegue después de la hora fijada. No es extraño que perdamos entre un cuarto y media hora en cada reunión.

Otro ejemplo: anotarse las cosas. Tomar notas no parece gustarle al español medio. Las cosas se dicen pero no se apuntan, por lo que normalmente se hacen mal y hay que repetirlas. ¿Verdad que sería fácil solucionarlo? Pues no, aquí somos así de “listos”. Ahora mismo estoy reformando mi casa. ¿Creen que el aparejador o los distintos “industriales” anotan lo que acordamos? No… eso sería muy fácil. Lo “memorizan” (es un decir) y así ocurre que las cosas hay que repetirlas varias veces. ¡Sería f¡tan fácil solucionarlo! Todos nos iríamos antes a casa a descansar. ¿O es que entonces no sabríamos que hacer con el tiempo que nos sobrase…?

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